El que intencionalmente deshonrare o desacreditare a una persona física determinada será reprimido con multa de pesos mil quinientos ($ 1.500) a veinte mil pesos ($ 20.000). En ningún caso configurarán de injuria las expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas. Tampoco configurarán de injuria los calificativos lesivos del honor cuando guardasen relación con un asunto de interés público.
Qué significa en la práctica
La injuria es deshonrar o desacreditar intencionalmente a alguien — no necesariamente imputándole un (eso sería calumnia). Un insulto, una difamación, atribuir vicios o defectos. La reforma de 2009 excluyó los asuntos de interés público: criticar duramente a un político por su gestión no es injuria aunque lo deshonre.
Ejemplo práctico
Un periodista que llama "corrupto" a un funcionario en el contexto de una denuncia de corrupción: puede no ser injuria si es asunto de interés público.
Efectos prácticos
•Los insultos a funcionarios públicos sobre su gestión no son injuria
•La crítica periodística severa sobre temas de interés público está protegida
•Requiere intención de deshonrar — la broma sin ánimus injuriandi no configura delito