El Fiscal de Estado es el encargado de defender el patrimonio del fisco. Será parte legítima en los juicios contencioso-administrativos y en todos aquellos en que se controviertan los intereses de la Provincia. Tendrá también personería para defender la o inconstitucionalidad de la ley, decreto, reglamento, o resolución que pueda perjudicar los intereses fiscales.