El Estado reconoce como fin de la educación el desarrollo y la formación integral del hombre argentino que tenga por objeto: 1) La vida en paz y en democracia que fundamente la liberación política, económica y social de la Provincia y la Nación. 2) El desarrollo de la personalidad en sus aspectos individuales y sociales. 3) El logro de una escala jerarquizada de valores. 4) El logro y afianzamiento de los principios reconocidos y fijados en esta Constitución. 5) El desarrollo de la conciencia crítica y la participación activa de educando y educador en el proceso de formación, para reconocer y resolver creativamente problemas nuevos, la conducción de la comunidad y el logro del bien común. 6) La renovada adquisición del saber científico y humanista que responda a las necesidades de la Provincia y de la Nación, conforme a sus objetivos espirituales y materiales. 7) La integración de educación y trabajo, la comprensión inteligente de la productiva y del medio y sus problemas, capacitándolo para las tareas vinculadas a los tipos de producción característicos de cada región