Resumen ejecutivo
La Ley de Inversiones Extranjeras (1976, con el texto ordenado por el Decreto 1853/1993) es el régimen marco de las inversiones de capital extranjero en la Argentina. Su principio central es la igualdad: los inversores extranjeros que invierten en actividades económicas del país tienen los mismos derechos y obligaciones que la Constitución y las leyes reconocen a los inversores nacionales, y como regla general no requieren aprobación previa. La ley define qué es una inversión de capital extranjero, el inversor extranjero y la empresa local de capital extranjero (aquella con más del 49% de capital o votos de titulares del exterior), y enumera las formas admitidas de inversión (moneda extranjera de libre convertibilidad, bienes de capital, utilidades reinvertibles, capitalización de créditos externos, bienes inmateriales). Crea el Registro de Inversiones Extranjeras a cargo del Banco Central, y consagra dos derechos clave: la transferencia al exterior de las utilidades líquidas y realizadas y la repatriación del capital (a partir del tercer año), que el Poder Ejecutivo sólo puede suspender ante una situación de dificultad en los pagos externos. Los inversores pueden usar cualquier forma societaria y acceder al crédito interno. Es la base del tratamiento de la inversión extranjera directa (IED), complementada por los tratados bilaterales de inversión.Objetivo
Regular la inversión de capital extranjero garantizando igualdad de trato con el inversor nacional y libre transferencia de utilidades y capital.Problema que resuelve
El marco jurídico de la inversión extranjera directa: derechos, registro y repatriación del capital.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes