Las emisiones de radiodifusión no deben perturbar en modo alguno la de las personas. Quedan prohibidas las emisiones cuyo contenido atente contra la salud o estabilidad psíquica de los destinatarios de los mensajes. (Artículo sustituido por art. 2 del Decreto N° 1.005/99 B.O. 27/9/1999). Protección al menor.