Resumen ejecutivo
Es la reforma que puso al volante en el centro del derecho penal argentino. Hasta 1999, matar a otro por imprudencia tenía pena de seis meses a tres años de prisión, con independencia de cuántas víctimas hubiera o de si el hecho había ocurrido manejando. La Ley que agravó el homicidio culposo al volante sube el máximo del homicidio culposo a cinco años y agrega un agravante que eleva el mínimo a dos años cuando las víctimas fatales son más de una o cuando el hecho fue causado por la conducción imprudente, negligente, inexperta o antirreglamentaria de un vehículo automotor. En paralelo endurece las lesiones culposas (art. 94), el incendio y los estragos culposos (art. 189), los accidentes ferroviarios y náuticos culposos (art. 196) y los delitos culposos contra la salud pública (art. 203). El salto del mínimo a dos años importa: por encima de tres años de pena en concreto ya no procede la condena de ejecución condicional, y el agravante empujó a los tribunales a discutir prisión efectiva en siniestros viales graves.Objetivo
Elevar las escalas penales de los delitos culposos, en especial del homicidio y las lesiones causados al conducir, para responder a la creciente mortalidad en el tránsito.Problema que resuelve
Las penas de los delitos culposos habían quedado desactualizadas frente a la magnitud de las muertes por siniestros viales: el homicidio culposo tenía un máximo de tres años, de modo que casi siempre terminaba en condena de ejecución condicional, sin importar si el conductor había matado a varias personas o si manejaba de manera antirreglamentaria.A quiénes alcanza
Obligaciones
Sanciones
Casos de uso
Preguntas frecuentes