Resumen ejecutivo
La carrera académica y científica se define en concursos y evaluaciones: quién entra a una cátedra, quién sube de categoría en el programa de incentivos, quién cobra una beca. Antes de esta ley, muchos evaluados recibían un puntaje o un rechazo sin saber por qué, con qué criterios ni quién había firmado el dictamen. La Ley de transparencia en las evaluaciones académicas, sancionada en 1999 y promulgada de hecho, cambia eso: el evaluado tiene derecho a conocer los criterios, resultados y argumentos, a saber los nombres de los jurados, a pedir la corrección de datos falsos o erróneos sobre su persona y a impugnar. Además, mientras el recurso no se resuelve, se mantiene la situación anterior al conflicto.Objetivo
Garantizar el derecho de docentes, investigadores, becarios y personal técnico a conocer y controlar los fundamentos de las evaluaciones académicas que los afectan.Problema que resuelve
La opacidad de las evaluaciones académicas: dictámenes sin fundamentación accesible, jurados anónimos y ausencia de un canal claro de impugnación, en un ámbito donde el resultado condiciona el empleo, el y la reputación profesional.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes