Resumen ejecutivo
Es una de las políticas de salud pública más costo-efectivas del país. El ácido fólico consumido antes del embarazo y en sus primeras semanas reduce de manera drástica la incidencia de defectos del tubo neural, pero para entonces muchas mujeres todavía no saben que están embarazadas: por eso la ley no apela a la suplementación individual sino a fortificar un alimento de consumo masivo. La harina de trigo para consumo debe llevar 30 mg/kg de hierro (como sulfato ferroso), 2,2 mg/kg de ácido fólico, 6,3 mg/kg de tiamina, 1,3 mg/kg de riboflavina y 13 mg/kg de niacina. Se exceptúa la harina destinada a productos dietéticos que requieran otras proporciones. Los productos envasados elaborados con harina adicionada deben informar en el envase las proporciones de nutrientes. El Ministerio de Salud actúa por sí o junto con organismos nacionales, provinciales, municipales, ONG e instituciones internacionales, coordina con las provincias y la Ciudad de Buenos Aires en el ámbito del COFESA y difunde información entre la población y el personal de salud. La reglamentación llegó con el Decreto 597/2003, que además incorporó los cambios al Código Alimentario Argentino.Objetivo
Prevenir las anemias por deficiencia de hierro y los defectos congénitos del tubo neural fortificando un alimento de consumo masivo, sin depender de la conducta individual de cada persona.Problema que resuelve
La anemia por falta de hierro y los defectos del tubo neural (anencefalia, espina bífida) tenían alta incidencia en la Argentina, y la suplementación voluntaria con ácido fólico llegaba tarde o no llegaba a la mayoría de las mujeres en edad fértil.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Sanciones
Casos de uso
Preguntas frecuentes