Resumen ejecutivo
La Ley de Donante Presunto (2005) modificó la Ley de Trasplantes (1993) e introdujo el principio del donante presunto (art. 19 bis): a partir de su vigencia, todo adulto que no manifestó su oposición se presume donante. La reforma buscó aumentar la cantidad de órganos disponibles para trasplante reduciendo la dependencia del consentimiento familiar. Su régimen fue incorporado a la Ley de Trasplantes (1993); esa ley fue derogada en 2018 por la Ley de Trasplante (Ley Justina) (Ley Justina), que mantuvo y amplió el principio del donante presunto, por lo que las reformas de la 26.066 quedaron sin efecto autónomo.Objetivo
Incrementar la disponibilidad de órganos y tejidos para trasplante estableciendo que toda persona adulta es donante salvo que haya expresado lo contrario, y ordenar el sistema de manifestación y registro de la voluntad de donar.Problema que resuelve
Antes de esta reforma regía el consentimiento expreso: solo era donante quien lo había manifestado, y en la práctica la decisión recaía casi siempre en la familia en un momento de dolor, lo que reducía la cantidad de donaciones y dejaba a miles de personas esperando un órgano.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes