Resumen ejecutivo
La ley reescribió el artículo 37 de la Ley de Administración Financiera (Administración Financiera). Con la nueva redacción, el Congreso solo conserva las decisiones que afectan el monto total del presupuesto y el monto del endeudamiento; el resto de las reestructuraciones de partidas —incluidas las que mueven fondos entre gastos corrientes, gastos de capital, aplicaciones financieras y finalidades distintas— quedan en manos del Jefe de Gabinete de Ministros, dentro del total aprobado por cada ley de presupuesto. Por esa transferencia de poder de reasignación al Ejecutivo, se la conoció como la ley de los "superpoderes". El único límite que la reforma mantuvo en el Congreso, además del total y el endeudamiento, es el incremento de los gastos reservados y de inteligencia.Objetivo
Ampliar las facultades del Jefe de Gabinete de Ministros para reestructurar el presupuesto durante su ejecución, sin necesidad de una nueva ley del Congreso.Problema que resuelve
La ley de presupuesto no puede prever todas las necesidades de reasignación que surgen durante el ejercicio. La reforma buscó dar flexibilidad a la ejecución presupuestaria delegando esa facultad en el Ejecutivo, aunque fue criticada por el debilitamiento del control del Congreso sobre el gasto.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes