Resumen ejecutivo
El Protocolo V (adoptado en Ginebra el 28 de noviembre de 2003, en el marco de la Convención sobre ciertas armas convencionales de 1980) aborda los restos explosivos de guerra: municiones sin estallar o abandonadas que quedan tras un conflicto armado y siguen matando y mutilando civiles durante años. Obliga a las partes a remover, señalizar y registrar esos artefactos en el territorio bajo su control, a advertir a la población civil y a cooperar en la asistencia a las víctimas. Es un instrumento de desarme humanitario que la Argentina aprueba por esta ley.Objetivo
Reducir el impacto humanitario de las municiones sin explotar y abandonadas que persisten después de un conflicto armado.Problema que resuelve
Tras los conflictos, las municiones sin estallar y el material bélico abandonado seguían causando víctimas civiles sin que existieran obligaciones claras de limpieza y advertencia.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes