Resumen ejecutivo
Los buques cargan agua de mar como lastre para navegar estables cuando van vacíos y la descargan al tomar carga en otro puerto. En esa agua viajan larvas, huevos, algas y bacterias que terminan liberados a miles de kilómetros de su ecosistema de origen: es una de las principales vías de introducción de especies acuáticas invasoras y de organismos patógenos. El Convenio BWM, adoptado en la Organización Marítima Internacional en 2004, es el primer tratado que ataca ese problema de forma sistemática: exige que los buques gestionen el agua de lastre y sus sedimentos conforme a normas técnicas, lleven documentación a bordo y sean certificados e inspeccionados. La Argentina lo aprueba por esta ley, que consta de dos artículos: el primero aprueba el texto (22 artículos, un anexo y dos apéndices) y el segundo es la cláusula de forma.Objetivo
Aprobar el Convenio BWM para que la Argentina quede obligada internacionalmente a controlar la descarga de agua de lastre y sedimentos de los buques.Problema que resuelve
El agua de lastre de los buques transporta organismos vivos entre ecosistemas distantes y es una de las principales vías de introducción de especies exóticas invasoras y de agentes patógenos en aguas y puertos. Antes del Convenio no había un régimen internacional obligatorio que exigiera gestionarla.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes