Resumen ejecutivo
Reordena qué delitos requieren denuncia de la víctima para poder investigarse. La reforma apunta sobre todo a la violencia de género y familiar: las lesiones leves ya no quedan atadas a que la víctima —muchas veces bajo presión o miedo— sostenga la denuncia, y se puede proceder cuando median razones de seguridad o interés público. También habilita la actuación cuando el lo comete un ascendiente, tutor o guardador del menor, o cuando hay intereses gravemente contrapuestos entre ellos y el niño.Objetivo
Que la persecución de las lesiones leves no dependa exclusivamente de la voluntad de una víctima que puede estar bajo la presión de su agresor.Problema que resuelve
En contextos de violencia familiar, la exigencia de instancia privada permitía que el agresor presionara a la víctima para que no denunciara o retirara la denuncia, bloqueando la investigación.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes