Resumen ejecutivo
En 1966 el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía dispuso el cierre masivo de ingenios azucareros en Tucumán. La provincia vivía de la caña: el cierre destruyó su economía, expulsó a miles de familias y dejó pueblos enteros vacíos. Esta ley instituye el 22 de agosto como día nacional del “desagravio al pueblo tucumano” por ese hecho (art. 1°), y lo hace tomando posición expresa: lo califica de agravio y lo atribuye a la dictadura militar. Es una ley de memoria, y su alcance jurídico es acotado. El artículo 2° faculta —no obliga— al Poder Ejecutivo a implementar, en los ámbitos de su , actividades de difusión que mantengan la memoria colectiva. Al ser una facultad y no un deber, nadie puede exigir judicialmente que esas actividades se realicen. La ley no crea reparaciones económicas, no reconoce indemnizaciones ni instituye un feriado.Objetivo
Instituir una fecha nacional de desagravio al pueblo tucumano por el cierre de los ingenios azucareros dispuesto por la dictadura de 1966 y preservar la memoria colectiva de ese hecho.Problema que resuelve
El cierre masivo de los ingenios azucareros en 1966 devastó la economía tucumana y provocó una migración forzada, pero nunca había tenido un reconocimiento oficial del Estado nacional que lo nombrara como un agravio de la dictadura.A quiénes alcanza
Casos de uso
Preguntas frecuentes