Resumen ejecutivo
Los medios de comunicación argentinos siguen mostrando una fuerte desigualdad: las mujeres y, sobre todo, las personas travestis, transexuales, transgénero e intersex están subrepresentadas en las redacciones, en la conducción y en los cargos donde se toman decisiones editoriales. La Ley de Equidad de Género en los Servicios de Comunicación ataca ese problema por dos vías. A los servicios de comunicación operados por el Estado nacional (Radio y Televisión Argentina S.E., Contenidos Públicos S.E., Télam S.E. y los que se creen en el futuro) les impone un régimen obligatorio: la equidad en la representación de los géneros debe aplicarse sobre la totalidad del personal —planta permanente, temporaria, transitoria y contratados, cualquiera sea la modalidad—, incluidos los cargos de conducción y de toma de decisiones, y debe garantizarse una representación de personas travestis, transexuales, transgénero e intersex no inferior al 1% del total del personal (artículo 4°). A los medios privados, con o sin fines de lucro, les ofrece en cambio un régimen de promoción: si acreditan anualmente el cumplimiento de al menos cuatro de siete requisitos (procesos de selección con perspectiva de género, capacitaciones, salas de lactancia, protocolo contra la violencia laboral y de género, lenguaje inclusivo, entre otros), obtienen un certificado de equidad que les da preferencia en la asignación de publicidad oficial del sector público nacional (artículos 6° a 8°). La ley aclara además que ningún derecho que reconoce puede condicionarse a que la persona haya rectificado su partida de nacimiento y su documento (artículo 3°).Objetivo
Promover la equidad en la representación de los géneros, desde una perspectiva de diversidad sexual, en los servicios de comunicación, cualquiera sea la plataforma que utilicen.Problema que resuelve
Los medios de comunicación —incluidos los del propio Estado— concentraban los puestos de trabajo, y sobre todo los cargos jerárquicos y de decisión editorial, en varones cisgénero. Las personas travestis, trans e intersex quedaban prácticamente excluidas del empleo formal en los medios, y no existía ninguna herramienta que obligara a los medios estatales ni que premiara a los privados que sí trabajaban la igualdad. Tampoco había un incentivo concreto atado a la publicidad oficial.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes