Resumen ejecutivo
Argentina tiene un déficit estructural de enfermeros: la relación entre enfermeros y médicos está invertida respecto de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, y una porción importante del personal que trabaja en enfermería es auxiliar, sin título profesional. La Ley de Enfermería ataca las dos dimensiones del problema —cuántos se forman y con qué calidad— desde el sistema educativo, con el Ministerio de Educación como . Declara de interés público nacional la promoción de la formación en enfermería y crea dos estructuras: la Comisión Nacional de Formación y Desarrollo de Enfermería, que fija requisitos mínimos y contenidos comunes para garantizar que el título valga lo mismo se estudie donde se estudie, y el Programa Nacional de Formación de Enfermería, que ejecuta la política. Los instrumentos concretos son becas —una beca estímulo para los estudiantes y otra de formación continua para los enfermeros que ya ejercen— y aportes a las instituciones formadoras, porque becar sin instalada no sirve. Y toma una decisión de fondo: fomenta la profesionalización de los auxiliares en ejercicio y ordena que, a los dos años de promulgada la ley, las ofertas educativas de auxiliar en enfermería se reconviertan. Es decir, se deja de formar auxiliares para pasar a formar enfermeros profesionales.Objetivo
Aumentar la cantidad de enfermeros y elevar la calidad de su formación, jerarquizando la enfermería como profesión.Problema que resuelve
El país forma pocos enfermeros y una parte importante del personal en ejercicio es auxiliar, sin formación profesional. La calidad de la formación además es despareja según la institución, y el déficit de enfermería es uno de los cuellos de botella del sistema de salud.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes