Resumen ejecutivo
La cardiopatía congénita es la malformación congénita más frecuente y una de las principales causas de mortalidad infantil. Su pronóstico depende casi por completo de una cosa: que se la detecte a tiempo. Si se diagnostica durante el embarazo, el nacimiento puede programarse en un centro con la complejidad necesaria y el bebé llega a la cirugía en las mejores condiciones; si se detecta tarde, el desenlace cambia. La Ley de Cardiopatías Congénitas crea el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas en el Ministerio de Salud y ataca ese problema con herramientas concretas. La más importante: ordena incorporar al Programa Médico Obligatorio, como estudio de rutina OBLIGATORIO para todas las embarazadas, el estudio de detección, con lo que deja de depender de que el médico sospeche algo. Extiende las obligaciones a obras sociales (leyes 23.660 y 23.661) y prepagas, de modo que la cobertura no quede limitada al sector público. Reconoce el derecho de toda persona gestante con sospecha diagnóstica a una derivación oportuna y segura, que es lo que hace exigible la Red de Atención Regionalizada que la ley manda desarrollar. Y crea dos registros: el de Prestadores —para saber qué institución puede resolver qué nivel de complejidad— y el de Tipos de Cardiopatía Congénita, para poder planificar y evaluar con datos.Objetivo
Garantizar el acceso universal a la detección prenatal y posnatal y al tratamiento de las cardiopatías congénitas, en todo el país y en todos los subsistemas de salud.Problema que resuelve
Las cardiopatías congénitas se detectaban tarde y de manera desigual según la y la cobertura. Sin diagnóstico prenatal, el bebé nace en un centro que no puede tratarlo y la derivación se hace tarde y en malas condiciones, con un impacto directo en la mortalidad infantil.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes