Se impondrá reclusión o prisión de diez a veinticinco años, si con motivo u ocasión del robo resultare un homicidio.
Qué significa en la práctica
Si durante un robo alguien muere —ya sea la víctima, un transeúnte o incluso un — la pena es de 10 a 25 años. No importa si el ladrón quiso o no matar; basta que la muerte ocurrió con motivo del robo.
Ejemplo práctico
El asaltante golpea a la víctima y ésta muere de un paro cardíaco
Efectos prácticos
•Aplica aunque el homicidio sea culposo (preterintencional)
•La CSJN discutió si aplica cuando muere un cómplice (caso "Antiñir")