La correspondencia epistolar y las comunicaciones privadas son inviolables: ninguna autoridad puede interceptarlas sin orden judicial.
Ejemplo práctico
Un empleado de correo que abre cartas de los clientes comete delito y las pruebas obtenidas son nulas. Tampoco la policía puede requisar el correo de una persona sin autorización judicial expresa.
Efectos prácticos
•Ninguna autoridad puede interceptar cartas o comunicaciones sin orden judicial
•La violación de la correspondencia constituye delito y las pruebas obtenidas son nulas