Las prisiones son hechas para seguridad y no para mortificación de los detenidos. Las penitenciarías serán reglamentadas de manera que constituyan centros de trabajo y moralización. Todo rigor innecesario hace responsable a las autoridades que lo ejerzan.
Qué significa en la práctica
Las prisiones tienen por fin la seguridad, no el castigo ni la mortificación. Las penitenciarías deben ser centros de trabajo y rehabilitación moral.
Ejemplo práctico
Detenidos que denuncian superpoblación carcelaria extrema, falta de agua potable o violencia sistemática pueden iniciar habeas corpus correctivo invocando este artículo: las prisiones son para seguridad, no para mortificación.
Efectos prácticos
•Los detenidos no pueden ser sometidos a tratos degradantes o torturas
•Las condiciones inhumanas de detención generan responsabilidad de las autoridades a cargo