La seguridad pública es un deber propio e irrenunciable del Estado y es ofrecida a todos por igual. Las fuerzas de seguridad son civiles, están al servicio de la sociedad, y se conducen con estricto respeto a los derechos humanos. Sus integrantes tienen responsabilidad penal y civil por sus actos.
Qué significa en la práctica
La seguridad es una indelegable del Estado porteño y debe garantizarse por igual a todos los vecinos. La Policía de la Ciudad es una fuerza civil —no militarizada— al servicio de la sociedad. Sus agentes responden penalmente y civilmente por los actos que cometan en el ejercicio de su función.
Ejemplo práctico
Si un agente de la Policía de la Ciudad comete un abuso de autoridad o un delito durante una detención, puede ser procesado penalmente y el Gobierno de la Ciudad puede ser demandado civilmente por daños y perjuicios causados a la víctima.