Todo habitante de la Provincia es libre de pensar, de escribir, de imprimir o de difundir, por cualquier medio, sus ideas, en la medida que no ejercite estos derechos para violar los otros consagrados por esta Constitución, o para atentar contra la reputación de sus semejantes. No podrán tampoco fundarse exclusiones o interdicciones de ninguna clase, en diferencias de opiniones o creencias.
Qué significa en la práctica
Toda persona puede pensar, escribir y difundir sus ideas por cualquier medio, con el único límite de no violar derechos ajenos ni dañar la reputación de otros. Nadie puede ser excluido o sancionado por sus opiniones o creencias.
Ejemplo práctico
Un periodista puede publicar críticas al gobierno provincial sin ser sancionado por ello, siempre que no difunda información falsa que dañe el honor de una persona.