Las sesiones de ambas Cámaras serán públicas, a menos que un grave interés declarado por ellas mismas, exigiese lo contrario.
Qué significa en la práctica
Las sesiones de Diputados y Senadores son públicas por defecto. Cualquier ciudadano puede presenciarlas o seguirlas. Solo excepcionalmente, si la propia cámara declara que existe un interés grave que lo justifique, pueden pasar a sesión secreta.
Ejemplo práctico
Los debates sobre el presupuesto o sobre leyes tributarias son públicos; en teoría, solo temas de seguridad u orden público justificarían una sesión reservada.