Todo responsable de la guarda de presos, al recibirse de alguno deberá exigir y conservar en su poder la orden original, o en copia autorizada, que justifique la detención, así como el mandamiento de o libertad en su caso, so pena de hacerse directamente responsable de prisión o soltura indebida. Igual de exigir la primera de dichas órdenes y bajo la misma responsabilidad, incumbe al ejecutor del arresto o prisión.
Qué significa en la práctica
El jefe de una cárcel o centro de detención debe exigir y conservar la orden judicial que justifica cada detención. Si recibe a alguien sin esa orden, o libera a alguien sin la orden de , es personalmente responsable.
Ejemplo práctico
El director de una unidad penal no puede admitir a un detenido sin que le presenten la orden de detención firmada por el juez; si lo hace, responde penalmente.