Si antes del vencimiento de los diez días tiene lugar el receso de la Legislatura, el Poder Ejecutivo debe, dentro de dicho término, remitir el proyecto vetado a la Comisión Legislativa de Receso, la que puede convocar a sesión extraordinaria para que la Legislatura resuelva sobre su tratamiento, si razones de urgencia o de interés público lo aconsejan.
Qué significa en la práctica
Si el plazo de 10 días para vetar vence durante el receso parlamentario, el Ejecutivo debe enviar el veto a la Comisión de Receso. Ésta puede convocar sesión extraordinaria para que la Legislatura trate el proyecto vetado si hay urgencia o interés público.
Ejemplo práctico
Si la Legislatura aprueba una ley en noviembre y el plazo de 10 días se extiende al receso de diciembre, el Ejecutivo no puede simplemente ignorarla: debe vetar formalmente o la ley queda promulgada.