El niño tiene derecho a que el Estado, mediante su responsabilidad preventiva y subsidiaria, le garantice el crecimiento, el desarrollo armónico y el pleno goce de los derechos, especialmente cuando se encuentre en situación desprotegida, carenciada o bajo cualquier forma de discriminación o de ejercicio abusivo de autoridad familiar.
Qué significa en la práctica
Los niños tienen derecho a crecer y desarrollarse en un entorno que les garantice el pleno ejercicio de sus derechos. El Estado debe intervenir activamente cuando el niño esté desprotegido, en situación de pobreza o sufriendo abuso.
Ejemplo práctico
Un niño víctima de violencia familiar puede ser protegido por el Estado mediante medidas de abrigo, con base en la obligación preventiva y subsidiaria de este artículo.