La vida desde su concepción, la dignidad y la integridad física y moral de la persona, son inviolables. Su respeto y protección es deber de la comunidad y, en especial, de los poderes públicos.
Qué significa en la práctica
La vida, la dignidad y la integridad de cada persona no pueden ser vulneradas por nadie. El Estado y la sociedad tienen la activa de proteger estos derechos fundamentales.
Ejemplo práctico
Un detenido que sufre maltrato físico en una comisaría puede denunciar la violación de este artículo, exigiéndose responsabilidad al Estado por no proteger su integridad.