El trabajo es un deber social y un derecho reconocido a todos los habitantes. Cada habitante de la Provincia tiene la de realizar una actividad o función que contribuya al desarrollo material, cultural y espiritual de la colectividad, según su y propia elección. Al ejercer esta actividad, gozará de la especial protección de las leyes, las que deberán asegurar al trabajador las condiciones de una existencia digna.