Resumen ejecutivo
La Convención de Imprescriptibilidad (1995) aprueba la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 26 de noviembre de 1968. La Convención establece un principio fundamental del derecho penal internacional: los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad —incluidos el genocidio, el apartheid y las prácticas análogas— son imprescriptibles, cualquiera sea la fecha en que se hayan cometido. Obliga a los Estados a adoptar las medidas para que la no se aplique a estos crímenes ni a su represión, y a hacer posible la extradición de los responsables. Adquirió jerarquía constitucional en 2003 por la Ley de jerarquía constitucional de la Convención sobre Imprescriptibilidad (art. 75 inc. 22). Fue decisiva, junto con la de la Corte Suprema (caso Arancibia Clavel), para reabrir el juzgamiento de los crímenes de la última dictadura tras la anulación de las leyes de impunidad.Objetivo
Establecer que los crímenes de guerra y de lesa humanidad son imprescriptibles cualquiera sea su fecha.Problema que resuelve
La como vía de impunidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes