Resumen ejecutivo
Hasta 2002 el dinero de la política argentina se regía por el Título V de la Ley Orgánica de los Partidos Políticos (Ley 23.298 (Orgánica de los Partidos Políticos)) y por decretos sueltos: no había cuentas bancarias obligatorias, ni tope de gasto de campaña, ni prohibición expresa de las donaciones anónimas. La Ley 25.600, sancionada tras la crisis de 2001 y el reclamo de transparencia sobre la clase política, fue el primer régimen completo: obligó a cada partido a manejar todo su dinero en una cuenta única por distrito en el Banco de la Nación (art. 2°) y a abrir una cuenta separada para cada campaña (art. 8°); creó el Fondo Partidario Permanente administrado por el Ministerio del Interior (art. 13), con un aporte anual repartido 20% en partes iguales y 80% según los votos de la última elección de diputados (art. 16), del cual cada partido debía destinar al menos el 20% a capacitación y formación de dirigentes (art. 19); prohibió las donaciones anónimas, las de concesionarios de servicios públicos, las de empresas de juegos de azar, las de gobiernos extranjeros y las de sindicatos y cámaras empresarias (art. 34); limitó cuánto puede aportar cada persona (1% de los gastos permitidos las jurídicas, 0,5% las físicas, art. 35); y fijó un tope de gasto de campaña de un peso por elector habilitado (art. 40). Su punto débil nació con la ley: el Poder Ejecutivo, por el Decreto 990/2002, vetó los once artículos que ponían a la Auditoría General de la Nación a controlar y auditar las finanzas partidarias (arts. 48, 49, 51, 52, 53, 55, 59, 60, 61, 66 y 67) más las menciones a la Auditoría en otros nueve artículos, de modo que el control quedó únicamente en manos de los jueces federales con electoral. La Ley 26.215 la derogó por completo en enero de 2007 y la reemplazó por el régimen vigente.Objetivo
Ordenar y transparentar el origen y el destino del dinero de los partidos políticos y de las campañas electorales nacionales, con un fondo público de financiamiento, bancarización obligatoria, prohibiciones de aportes y topes de gasto.Problema que resuelve
El financiamiento de la política no tenía reglas propias: los partidos podían recibir donaciones anónimas y de cualquier origen, no estaban obligados a bancarizar sus fondos, no existía un tope de gasto de campaña y el aporte público se regía por decretos dispersos, sin que el ciudadano pudiera saber quién financiaba a quién.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes