Resumen ejecutivo
Hasta 2003 el derecho internacional protegía el patrimonio cultural que se puede tocar: monumentos, ruinas, edificios, obras de arte. Quedaba afuera todo lo que está vivo y se transmite de generación en generación —fiestas, música, danzas, artesanías, saberes sobre la naturaleza, rituales, tradiciones orales—, que es justamente lo más frágil, porque no lo destruye una topadora sino el simple hecho de que la última persona que lo sabía hacer deje de enseñarlo. La Convención de la UNESCO del 17 de octubre de 2003, aprobada acá por esta ley, cubrió ese hueco. Define la salvaguardia como el conjunto de medidas para garantizar la viabilidad del patrimonio inmaterial: identificarlo, documentarlo, investigarlo, preservarlo, protegerlo, promoverlo, valorizarlo, transmitirlo —sobre todo por la educación formal y no formal— y revitalizarlo. Los Estados Parte deben confeccionar inventarios de las manifestaciones de su territorio y actualizarlos, y el criterio que manda es el de las propias comunidades portadoras: no se protege lo que un experto considera valioso, sino lo que un grupo reconoce como parte de su identidad. La ley argentina tiene dos artículos, pero es la puerta de entrada de todo el sistema: cada vez que el Congreso declara una fiesta o una tradición patrimonio inmaterial de la Nación, lo hace “en los términos de la Ley 26.118”, como ocurrió con la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho (Ley 27.332) y la Feria de Mataderos (Ley 27.381).Objetivo
Aprobar la Convención de la UNESCO para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003, para que la Argentina quede obligada a identificar, inventariar y salvaguardar las manifestaciones culturales vivas de su territorio.Problema que resuelve
El patrimonio cultural vivo —las fiestas, los oficios artesanales, las músicas, los saberes tradicionales— no tenía protección jurídica internacional: los tratados existentes cubrían solo el patrimonio material. Sin un marco que obligara a los Estados a inventariarlo y transmitirlo, esas manifestaciones se perdían silenciosamente cuando dejaban de practicarse, sin que nadie tuviera el deber de documentarlas ni de sostenerlas.A quiénes alcanza
Obligaciones
Derechos que reconoce
Casos de uso
Preguntas frecuentes