El Estado reconoce a los/as docentes como profesionales de la educación y garantiza las condiciones necesarias para el ejercicio pleno de su vocación.
Qué significa en la práctica
El Estado reconoce explícitamente a los docentes como profesionales (no como empleados comunes ni funcionarios administrativos) y asume la de garantizarles condiciones para ejercer plenamente su trabajo. Esto implica estabilidad, digno, recursos, autonomía pedagógica y reconocimiento social.
Ejemplo práctico
Un docente que diseña su propio proyecto pedagógico dentro de los lineamientos curriculares está ejerciendo la autonomía profesional que este artículo le reconoce.
Efectos prácticos
•La profesionalidad docente implica autonomía pedagógica: el docente decide cómo enseñar dentro del currículo.
•El Estado debe garantizar condiciones de trabajo dignas: aulas adecuadas, recursos, tiempo de planificación.
•El reconocimiento profesional se opone a una visión del docente como mero ejecutor de instrucciones.