El Estado podrá brindar aporte financiero a los establecimientos de gestión privada, teniendo en cuenta la población que atienden, la zona geográfica y las actividades que desarrollan. Los establecimientos que perciban aportes del Estado no podrán lucrar con los fondos recibidos.
Qué significa en la práctica
El Estado puede subsidiar escuelas privadas, especialmente las que atienden a poblaciones vulnerables o están en zonas donde no hay escuelas públicas. El subsidio tiene una condición: no puede ser fuente de ganancia. Las escuelas que reciben subvención tienen restricciones adicionales en sus aranceles.
Ejemplo práctico
Una escuela privada en un barrio periférico recibe subvención del 70% de los salarios docentes a cambio de límites en sus aranceles y de admitir alumnos sin recursos.
Efectos prácticos
•Las escuelas privadas subvencionadas pagan hasta el 100% de los salarios docentes con fondos estatales.
•A cambio del subsidio, no pueden cobrar aranceles que excedan los topes oficiales.
•Las escuelas privadas que atienden a pobres en zonas sin oferta pública tienen prioridad para el subsidio.