Resumen ejecutivo
Antes de que existiera el puente que une Posadas con Encarnación, los trenes cruzaban el río Paraná arriba de embarcaciones: los ferrobarcos. Dos de ellos, el “Ezequiel Ramos Mejía” y el “Roque Sáenz Peña”, siguen en aguas del Paraná frente a Posadas y son propiedad del Estado nacional a través de la Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIFSE). La ley los declara Bienes de Interés Histórico Nacional, con un artículo dedicado a cada uno (arts. 1° y 2°), lo que los pone bajo la órbita de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos —el organismo del régimen de la Ley de Monumentos Históricos—, a la que encomienda instrumentar todo lo relativo al cumplimiento de la ley (art. 3°). El efecto es que estas embarcaciones no pueden ser desguazadas, vendidas ni transformadas sin la intervención de la autoridad nacional de patrimonio. La ley no asigna fondos para su restauración ni fija plazos.Objetivo
Proteger como patrimonio histórico nacional a los ferrobarcos “Ezequiel Ramos Mejía” y “Roque Sáenz Peña”, testimonios del cruce ferroviario del río Paraná.Problema que resuelve
Dos embarcaciones históricas del sistema ferroviario, propiedad del Estado y en desuso, podían ser desguazadas, vendidas o abandonadas sin ningún control patrimonial.A quiénes alcanza
Obligaciones
Casos de uso
Preguntas frecuentes