Las facultades de dirección que asisten al empleador deberán ejercitarse con carácter funcional, atendiendo a los fines de la empresa, a las exigencias de la producción, sin perjuicio de la preservación y mejora de los derechos personales y patrimoniales del trabajador.
Qué significa en la práctica
El empleador puede dar órdenes e instrucciones al trabajador, pero esas facultades tienen límites: deben ser funcionales (al negocio), razonables (exigencias de la producción) y no pueden afectar los derechos del trabajador.
Ejemplo práctico
El empleador pide que el empleado use uniforme: orden funcional, válida. El empleador pide que el empleado limpie baños siendo su categoría "administrativo": no es funcional a su puesto, puede resistirse
Efectos prácticos
•El trabajador debe seguir las órdenes razonables del empleador
•Una orden que cause perjuicio personal al trabajador puede ser resistida o impugnada
•El empleador no puede usar el poder de dirección para discriminar o presionar a un trabajador