Queda asegurado a todos los habitantes de la Provincia el derecho de reunión pacífica para tratar asuntos públicos o privados, con tal que no turben el orden público, así como el de petición individual o colectiva, ante todas y cada una de sus autoridades, sea para solicitar gracia o justicia, instruir a sus representantes o para pedir la reparación de agravios. En ningún caso una reunión de personas podrá atribuirse la representación ni los derechos del pueblo, ni peticionar en su nombre, y los que lo hicieren cometer de sedición.
Qué significa en la práctica
Se garantiza el derecho de reunión pacífica para tratar asuntos públicos o privados, y el de petición individual o colectiva a las autoridades.
Ejemplo práctico
Un grupo de vecinos puede convocar una asamblea barrial en la plaza sin pedir permiso municipal. Si el intendente la prohíbe preventivamente, los vecinos pueden solicitar amparo invocando el derecho de reunión pacífica reconocido por este artículo.
Efectos prácticos
•Las reuniones pacíficas no requieren autorización previa del Estado
•Las autoridades deben responder las peticiones formuladas por los ciudadanos