Texto oficial
Todas las personas tienen idéntica dignidad y son iguales ante la ley. Se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente, no admitiéndose discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción o menoscabo. La Ciudad promueve la remoción de los obstáculos de cualquier orden que, limitando de hecho la igualdad y la libertad, impidan el pleno desarrollo de la persona y la efectiva participación en la vida política, económica o social de la comunidad.
Qué significa en la práctica
Todas las personas son iguales en dignidad y ante la ley. Está prohibida cualquier discriminación basada en raza, género, orientación sexual, religión, edad, condición social, económica o física. La Ciudad no solo prohíbe discriminar sino que debe actuar activamente para eliminar los obstáculos reales que impiden la igualdad.