Toda persona tiene el derecho a gozar de un ambiente sano y equilibrado y el deber de preservarlo para las generaciones presentes y futuras.
Qué significa en la práctica
El ambiente sano es un derecho constitucional y, al mismo tiempo, un deber de todos. Tiene dimensión intergeneracional: se protege no solo para los que viven hoy sino también para las generaciones futuras.
Ejemplo práctico
Un ciudadano afectado por la contaminación de un río puede interponer amparo ambiental invocando este artículo para exigir al Estado que actúe; el deber de preservación también alcanza a las empresas privadas que contaminan.