El "bien de familia" no podrá ser enajenado ni objeto de legados o mejoras testamentarias. Tampoco podrá ser gravado sin la conformidad del cónyuge; si éste se opusiere, faltare o fuese incapaz, sólo podrá autorizarse el gravamen cuando mediare causa grave o manifiesta utilidad para la familia.
Qué significa en la práctica
El bien de familia no podía venderse, legarse ni gravarse sin la conformidad del cónyuge, salvo causa grave o manifiesta utilidad familiar autorizada judicialmente.