Cuando una persona hubiese sido desposeída de un cheque por cualquier evento, el portador a cuyas manos hubiera llegado el cheque, sea que se trate de un cheque al portador, sea que se trate de uno endosable respecto del cual el portador justifique su derecho en la forma indicada en el artículo 17, no estará obligado a desprenderse de él sino cuando lo hubiese adquirido de mala fe o si al adquirirlo hubiera incurrido en grave.
Qué significa en la práctica
Quien recibe un cheque del que otro fue desposeído no está obligado a desprenderse de él, salvo que lo haya adquirido de mala fe o con grave.