Ley 25.815
Una organización dedicada al secuestro extorsivo usaba una casa quinta como cautiverio y había comprado tres autos con el dinero de los rescates. Al dictar condena, el tribunal decomisa la quinta y los vehículos: la quinta por ser el lugar donde se mantuvo cautiva a la víctima y los autos por ser producto del delito. El dinero obtenido de su venta se destina a programas de asistencia a víctimas. Si la fiscalía no hubiera pedido el embargo al inicio de la causa, esos bienes probablemente ya habrían sido transferidos a terceros.