Qué significa en la práctica
El recargo que financia el Fondo Nacional de la Energía Eléctrica estaba fijado en una suma nominal por megavatio hora, que la inflación posterior a la salida de la convertibilidad iba licuando. Este agregado le pone un mecanismo de actualización automática. La cuenta es sencilla en su lógica: se toma cuánto facturaron los generadores en el Mercado Eléctrico Mayorista durante el trimestre anterior —tanto por contratos a término como por el mercado spot— y se lo divide por la cantidad de energía en MWh que involucró esa facturación. Eso da un precio medio por MWh. Ese precio medio se compara con el mismo cálculo hecho para el trimestre mayo/julio de 2003, que queda fijado como año base. La relación entre ambos es el Coeficiente de Adecuación Trimestral, que multiplica el valor del recargo. Si el precio mayorista sube, el recargo acompaña, sin necesidad de una nueva ley ni de una decisión discrecional.