La documentación que haya servido de base para registrar inscripciones deberá conservarse a perpetuidad. La que no fuere esencial para su validez podrá ser destruida mediante resolución o disposición de la dirección general; el tiempo de su conservación será fijado por la reglamentación no pudiendo ser ésta menor de CINCO (5) años.
Qué significa en la práctica
La documentación esencial se conserva a perpetuidad; la no esencial puede destruirse por resolución, no antes de cinco años.