La Ciudad garantiza los derechos reproductivos y sexuales, libres de coerción y violencia, como derechos humanos básicos, especialmente a decidir responsablemente sobre la procreación, el número de hijos y el intervalo entre los nacimientos. Con ese fin desarrolla una política de Salud Reproductiva y Procreación Responsable.
Qué significa en la práctica
Toda persona tiene derecho a decidir libre y responsablemente sobre su vida reproductiva y sexual, sin presiones ni violencia. La Ciudad debe implementar políticas de salud reproductiva que permitan a las personas informarse y acceder a métodos anticonceptivos para planificar su familia.
Ejemplo práctico
Los hospitales y centros de salud de la Ciudad deben proveer gratuitamente asesoramiento en salud reproductiva y métodos anticonceptivos a quienes los soliciten, amparados en este artículo.