Esta Constitución, las leyes de la Nación que en su consecuencia se dicten por el Congreso y los tratados con las potencias extranjeras son la ley suprema de la Nación; y las autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse a ella, no obstante cualquier disposición en contrario que contengan las leyes o constituciones provinciales, salvo para la Provincia de Buenos Aires, los tratados ratificados después del Pacto de 11 de noviembre de 1859.
Qué significa en la práctica
Existe una jerarquía de normas: la Constitución Nacional está en la cima, luego vienen las leyes del Congreso y los tratados internacionales, y debajo están las constituciones y leyes provinciales. Si hay conflicto, siempre gana la norma superior. Ninguna norma provincial puede contradecir a la Constitución Nacional.
Ejemplo práctico
Si una provincia dictara una ley que prohíbe la libertad de prensa, esa ley sería nula porque contradice el Art. 14 de la Constitución Nacional, que es ley suprema.
Efectos prácticos
•Las leyes provinciales no pueden contradecir la Constitución Nacional
•Los jueces deben aplicar la norma superior en caso de conflicto
•Fundamento del control de constitucionalidad judicial