La Constitución puede reformarse en el todo o en cualquiera de sus partes. La necesidad de reforma debe ser declarada por el Congreso con el voto de dos terceras partes, al menos, de sus miembros; pero no se efectuará sino por una Convención convocada al efecto.
Qué significa en la práctica
La Constitución puede modificarse, pero el proceso tiene dos etapas: (1) el Congreso declara la necesidad de reforma con 2/3 de votos; (2) el pueblo elige a los convencionales que integrarán una Convención Constituyente, que es la que efectivamente redacta y aprueba los cambios. Ni el Congreso ni el Ejecutivo pueden reformarla solos.
Ejemplo práctico
La reforma de 1994 siguió este proceso: el Congreso sancionó la Ley 24.309 declarando la necesidad de reforma y habilitando temas, y luego la Convención reunida en Santa Fe/Paraná aprobó los cambios.
Efectos prácticos
•Requiere mayoría especial de 2/3 en el Congreso para iniciar el proceso
•La reforma la hace una Convención elegida específicamente para ese fin
•La Convención puede reformar solo lo que el Congreso habilitó
•No existe ninguna cláusula pétrea expresa, todo puede reformarse