Qué significa en la práctica
Extiende a estas operaciones la regla del artículo 49 de la Carta Orgánica del Banco Central: ni el Banco Central, ni los fideicomisos de su artículo 18 inciso b), ni los terceros que hayan intervenido responden por daños y perjuicios, salvo que hayan actuado con dolo. Y aclara quiénes no pueden reclamar: la propia entidad, sus acreedores, asociados, accionistas, administradores y representantes.