Acto consigo mismo. Nadie puede, en representación de otro, efectuar consigo mismo un , sea por cuenta propia o de un tercero, sin la autorización del representado. Tampoco puede el representante, sin la conformidad del representado, aplicar fondos o rentas obtenidos en ejercicio de la representación a sus propios negocios, o a los ajenos confiados a su gestión.
Qué significa en la práctica
Establece el régimen de acto consigo mismo. Nadie puede, en representación de otro, efectuar consigo mismo un , sea por cuenta propia o de un tercero, sin la autorización del representado.
Efectos prácticos
•En la práctica, este artículo rige acto consigo mismo. Nadie puede, en representación de otro, efectuar consigo mismo un acto jurídico, sea por cuenta propia o de un tercero, sin la autorización del representado.