Los ciudadanos tienen el derecho de iniciativa para presentar proyectos de ley en la Cámara de Diputados. El Congreso deberá darles expreso tratamiento dentro del término de doce meses. El Congreso, con el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, sancionará una ley reglamentaria que no podrá exigir más del tres por ciento del padrón electoral nacional, dentro del cual deberá contemplar una adecuada distribución territorial para suscribir la iniciativa. No serán objeto de iniciativa popular los proyectos referidos a reforma constitucional, tratados internacionales, tributos, presupuesto y materia penal.
Qué significa en la práctica
Los ciudadanos pueden presentar directamente proyectos de ley en Diputados si juntan las firmas suficientes (no más del 3% del padrón electoral, con distribución territorial). El Congreso debe tratarlo en 12 meses. No puede usarse para reformas constitucionales, tratados, impuestos, presupuesto ni leyes penales.
Ejemplo práctico
La Iniciativa Popular para legalizar el cannabis medicinal juntó cientos de miles de firmas y fue presentada en Diputados, lo que obligó al Congreso a tratar el tema. Es la democracia directa en acción.
Efectos prácticos
•Los ciudadanos pueden impulsar leyes sin necesidad de un legislador
•Se requieren firmas de hasta el 3% del padrón con distribución geográfica
•El Congreso tiene 12 meses para tratar el proyecto
•El Congreso puede modificarlo o rechazarlo (no es vinculante en ese sentido)
•No aplica para temas constitucionales, tributarios ni penales